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Sequias


La laguna Mar Chiquita lleva nueve años consecutivos en baja

En 2003, llegó a 600 mil hectáreas, pero hoy cubre 450 mil. Al ciclo natural, se suma el mal manejo en el uso del agua de la cuenca Salí-Dulce. El descenso trajo grandes tormentas de sal.
Cuesta abajo. Disminuyó su caudal pero está lejos del “mínimo” de 1891, cuando tuvo 110 mil hectáreas (La Voz).

LAGUNA MAR CHIQUITA.

B
alnearia. Ella es así por naturaleza, aunque el hombre la afecta también. La laguna Mar Chiquita viene registrando una paulatina disminución en su caudal desde 2003, año en que llegó al máximo de su crecimiento. Desde esa fecha, acusa una bajante de unos 40 centímetros cada 365 días.
A lo largo de su historia documentada, el menor tamaño que tuvo fue en 1891, cuando cubrió 110 mil hectáreas. Luego, en el siglo pasado, en 1977, sorprendió por su crecimiento que implicó que Miramar, la única localidad costera de la Mar Chiquita, perdiera más de 35 cuadras y cien hoteles bajo el agua.
En los albores del siglo 21, alcanzó el máximo conocido: cubrió en 2003 unas 600 mil hectáreas. Y ahora, nueve años después, alcanza “solo” 450 mil. Los estudiosos no se animan a arriesgar ninguna hipótesis sobre el futuro de la laguna aunque tienen en la mira lo que le pasó al Mar de Aral. Explican las posibles causas de la disminución del caudal a través de dos variables: los ciclos naturales de esta cuenca endorreica y el manejo que se hace “río arriba”, en el Salí-Dulce.
“El manejo de la cuenca del Salí-Dulce tiene que ver con que el agua retenida por Santiago del Estero para uso urbano, agrícola y ganadero es cada vez mayor. Además, hay muchas extracciones ilegales a lo largo del río Dulce”, explica Enrique Bucher, investigador de la Universidad Nacional de Córdoba que fue uno de los primeros en considerar la importancia de este humedal para el ecosistema del nordeste cordobés.
“Si se asegurara una cuota mínima para Mar Chiquita no se evitarían los cambios de nivel debidos a variaciones en las lluvias, pero se los amortiguaría y sobre todo se evitaría llegar a niveles críticamente bajos. Para visualizar este tema hay que recordar que cuando se llenó la presa del dique de Río Hondo, en 1970, el río Dulce no llegó a Córdoba por unos años. En esos momentos la laguna tuvo un mínimo muy marcado. La costa estaba a más de un kilometro mar adentro en relación con la localidad de Miramar (departamento San Justo)”, dijo el investigador.
S
alinidad. Como fenómeno inverso, a medida que disminuye el caudal de la mar aumenta también, lenta pero sostenidamente, la salinidad del agua. Mar Chiquita es más salada que los océanos. Hoy, el nivel de sal por litro de agua es de 74, algo así como el doble de lo que tienen el Pacífico, el Índico o el Atlántico cuya media es 35 gramos por litro.
¿Cuáles son las consecuencias de la suba en la salinidad de este mar interior? En primera instancia ya no hay pejerreyes. Este recurso ictícola entró a la laguna a fines de la década de 1970 con la gran inundación y la bajante del tenor salino. Invadió desde los tributarios (Suquía, Xanaes y Dulce) donde había sido sembrado décadas antes. Por casi 30 años su pesca se convirtió en una de las actividades económicas de los miramarenses. Pero en 2007, cuando la sal superó los 55 gramos por litro, no pudo sobrevivir y casi desapareció. Con ellos también están en descenso las aves pescadoras como el biguá.
“La composición de especies está directamente relacionada con la composición de sal de la Mar Chiquita”, afirma Bucher y agrega que el Chorlo falaropo está de parabienes con la salinidad. También lo están las bacterias del fondo que necesitan mucha sal y baja concentración de oxígeno y que generan el famoso fango de Mar Chiquita.
Viento salobre
Nubes de sal. Este fenómeno es provocado por la sal que se depositó en los campos que fueron inundados por la laguna y que ahora, por la bajante del nivel, quedaron al descubierto. “Vuela” cuando el viento supera los 30 kilómetros por hora.
Nuevo fenómeno. Las tormentas de sal son un evento climático nuevo, de este milenio. Antes no se registraban porque “la mar” tenia menor tamaño y sus orillas estaban cubiertas de vegetación




Sequía


Mediciones de la Provincia confirman bajísimo caudal del río Dulce en Córdoba

 A principios de setiembre se detectó el ingreso de 6,5 metros cúbicos por segundo, cuando el convenio vigente establece un promedio anual de 22. El fenómeno impacta críticamente en la laguna de Mar Chiquita.

MIRAMAR

Las mediciones realizadas por técnicos del Ministerio de Agua, Ambiente y Energía de Córdoba detectaron el ingreso de un bajísimo caudal de agua del río Dulce al territorio provincial, lo que impacta obviamente en la masa líquida que termina desembocando en la laguna de Mar Chiquita.
Desde la cartera que conduce Manuel Calvo aseguraron que en el puesto Paso de la Sina se registraron 6,5 metros cúbicos por segundo en la última medición de principios de setiembre. Este volumen es preocupante ya que resulta muy inferior al promedio anual de 22 metros cúbicos por segundo que estipula el convenio vigente con Santiago del Estero para que ingrese al territorio cordobés a través del río Dulce.
Las fuentes consultadas en la Secretaría de Recursos Hídricos recordaron además que en la medición de principios de agosto se detectó el ingreso de 7,5 metros cúbicos por segundo en el mismo puesto ubicado al nordeste del territorio cordobés.
Esto implica que en menos de un mes se redujo en un metro el volumen del caudal de este río que nace en el norte argentino con el nombre de Salí y que atraviesa las provincias de Tucumán y Santiago del Estero para concluir su extenso recorrido en el mar de Ansenuza.
Desde la Secretaría de Recursos Hídricos de Córdoba adjudicaron este fenómeno a la extrema sequía que existe en todo el Noroeste Argentino. Como en sus nacientes el río Salí-Dulce tiene muy bajo caudal, es casi lógico que en su desembocadura tenga un volumen muy reducido.
Las autoridades del área recordaron que en toda esa región ya fue declarada la emergencia por la sequía reinante, a partir de las evaluaciones técnicas realizadas por el Consejo Hídrico Federal.
Si bien el argumento brindado desde el Ministerio de Agua y Energía de Córdoba es lógico, no convence del todo a quienes habitan en la zona de la laguna de Mar Chiquita. Los lugareños sostienen que además de la sequía influye en el bajo caudal del río Dulce la extracción ilegal de agua que se realiza con canales clandestinos en la Provincia de Santiago del Estero.
Además, la acumulación de sedimentos, árboles y ramas ha alterado en los últimos años el curso de este río, provocando una merma sostenida en su caudal que debería compensarse con una serie de obras de recuperación.
En la laguna de Mar Chiquita el fenómeno se observa nítidamente ya que la masa líquida ha perdido gran parte de su volumen. Esta realidad se observa en las grandes superficies costeras que han quedado al descubierto ante la evaporación del líquido elemento. Sólo un manto de sal queda visible donde antes había agua.